Abriré los caracoles donde viven las princesas de los mares
Yolanda Segurafez uma citaçãohá 3 meses
besar a una muchacha.” El hombre era yaqui, no hablaba español, murió por un beso que el oficial galantemente le adjudicó.
Yolanda Segurafez uma citaçãohá 3 meses
A mí me parecía maravilloso ver tanto soldado. Hombres a caballo con muchas cartucheras, rifles, ametralladoras; todos buscando la misma cosa: comida.
Yolanda Segurafez uma citaçãohá 3 meses
otro día, a la salida de las fuerzas de Murguía, al pasar por el panteón, de x regimiento sacaron a X soldado, el que nunca había visto a Luisa mi prima; ellos dijeron a la tropa: “Este hombre muere por haber querido be
Yolanda Segurafez uma citaçãohá 3 meses
Nacha Ceniceros vivía. Había vuelto a su casa de Catarinas, seguramente desengañada de la actitud de los pocos que pretendieron repartirse los triunfos de la mayoría.
Yolanda Segurafez uma citaçãohá 3 meses
Se hizo mi amigo porque un día nuestras sonrisas fueron iguales.
Yolanda Segurafez uma citaçãohá 3 meses
mataron rápido, así como son las cosas desagradables que no deben saberse.
Yolanda Segurafez uma citaçãohá 3 meses
—Fusílenlo. —Fue una mujer, General. —Fusílenla. —Nacha Ceniceros. —Fusílenla. Lloró al amado
Yolanda Segurafez uma citaçãohá 3 meses
Ella era coronela y usaba pistola y tenía trenzas. Había estado llorando al recibir consejos de una vieja.
Yolanda Segurafez uma citaçãohá 3 meses
Nacha Ceniceros domaba potros y montaba a caballo mejor que muchos hombres; era lo que se dice una muchacha del campo, pero al estilo de la sierra; podía realizar con destreza increíble todo lo que un hombre puede hacer con su fuerza varonil. Se fue a la revolución porque los esbirros de don Porfirio Díaz le habían asesinado a su padre