En la mayoría de las sociedades indígenas, una imagen jamás es sólo un dibujo, sino que puede dar la vida o matar, y los signos son considerados propiedad restringida, no pública. Muchas sociedades estaban acostumbradas a usar la imagen dentro de regímenes mágicos como símbolos cargados de significado, y no como traducciones literales de la realidad.