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Svetlana Aleksievich

El fin del «Homo sovieticus»

  • Iván Méndez Ocampofez uma citaçãohá 2 anos
    A veces pienso en mis compañeros de la universidad… Nos hemos convertido en cualquier cosa—altos ejecutivos de agencias de publicidad, empleados de banca, vendedores—; en cualquier cosa menos en filólogos…
  • ALIRIO SEDANO ROLDANfez uma citaçãohá 9 dias
    seleccionar a un veterinario para trabajar en el Partido, mientras les vedaban esa posibilidad a los médicos. Jamás me tropecé con un cantante de ópera o un físico en el aparato del Partido. ¿Qué más le puedo decir del Partido? El principio de subordinación era tan férreo como en el Ejército… El ascenso en la jerarquía del Partido era lento, peldaño a peldaño. Primero se era ponente en el comité regional, después jefe de departamento, instructor, tercer secretario, segundo secretario… Me llevó diez años ascender por esa escalera. Ahora cualquier investigador de rango inferior o un funcionario sin ninguna experiencia en política pueden dirigir el país
  • ALIRIO SEDANO ROLDANfez uma citaçãohá 9 dias
    Después rendíamos cuentas. El Partido no era un cuartel general, sino un aparato. Una maquinaria. Una máquina burocrática. Las personas con formación humanística no solían ser aceptadas en el Partido, nunca se confió en ellas, desde la época de Lenin, el cual escribió que los intelectuales «no son el cerebro, sino la mierda de la nación». Por eso las personas de mi perfil eran raras en el aparato del Partido. No era lugar para filólogos. El Partido se nutría de ingenieros, veterinarios, personas cuya profesión estuviera relacionada con las máquinas, la carne o el trigo, no con los seres humanos. Los institutos de ciencias agropecuarias eran su mejor cantera de cuadros. S
  • ALIRIO SEDANO ROLDANfez uma citaçãohá 10 dias
    ¿Por qué lo hiciste, Olia?». Me respondió con otra pregunta: «¿Has conocido a una sola persona que se comportara con honestidad en los tiempos de Stalin?». (Calla unos
  • ALIRIO SEDANO ROLDANfez uma citaçãohá 10 dias
    ¿Quiere que le diga por qué no juzgamos a Stalin? Se lo diré… Juzgar a Stalin implicaba juzgar también a nuestra familia, a nuestros conocidos. A nuestros seres más próximos.
  • Sebastian Vidaurre Larravidefez uma citaçãohá 8 meses
    Nos vimos despojados de nuestro pasado. Todos los valores colapsaron, menos los valores de la vida. De la vida sin más. Los nuevos sueños consistían en construirse una
  • Sebastian Vidaurre Larravidefez uma citaçãohá 8 meses
    ¡Por fin libertad! ¿Es ésta la libertad que anhelábamos? Estábamos dispuestos a morir por nuestros ideales, a combatir por ellos. Y de repente nos vimos convertidos en personajes de Chéjov.
  • Sebastian Vidaurre Larravidefez uma citaçãohá 8 meses
    A fin de cuentas, la gente también se suicida por amor, por temor a envejecer o, simplemente, por curiosidad, por afán de desentrañar el misterio de la muerte…
  • Irasema Diazfez uma citaçãohá 9 meses
    Archipiélago Gulag de Solzhenitsin.
  • Irasema Diazfez uma citaçãohá 9 meses
    Una mañana la cartera abrió la cancela y me preguntó: «¿Ya te has enterado? Se acabaron los comunistas». «¡¿Cómo que se acabaron?!», exclamé. «Han cerrado el Partido Comunista y punto», me dijo. Nadie disparó un tiro. Lo cerraron en un abrir y cerrar de ojos. Ahora todo el mundo va por ahí diciendo que éramos una gran potencia y que lo hemos perdido todo. Pero ¿qué he perdido yo, exactamente? Antes vivía en una casucha sin ninguna comodidad: ni agua, ni tuberías, ni gas. Y ahora, lo mismo. He trabajado honestamente toda mi vida. He trabajado como una mula, no he parado jamás, no sé hacer otra cosa. Y siempre para ganar dos duros. Antes comía macarrones y patatas; y ahora, lo mismo.
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