Su primer libro fue Pequeño azul y pequeño amarillo, de Leo Lionni, que se había publicado en Estados Unidos en 1959. Siguió Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak y continuó con otras obras extraordinarias como las de Bruno Munari, Iela y Enzo Mari, Tomi Ungerer, Eric Carle y Etienne Delessert, entre otros.