Silvio Romero, cuyo nombre completo es Silvio Vasconcelos da Silveira Ramos Romero, nació el 21 de abril de 1851 en Lagarto, en el estado de Sergipe, Brasil, y murió el 18 de junio de 1914 en Río de Janeiro. Fue un destacado polímata brasileño, cuya obra abarcó poesía, crítica literaria, estudios sobre folclore, etnografía, sociología y política.
Romero cursó la Facultad de Derecho del Recife entre 1868 y 1873, y durante la década de 1870, colaboró como crítico literario en varios periódicos de Pernambuco y Río de Janeiro. En 1875, fue elegido diputado provincial por Estância, Sergipe, y se radicó en Río de Janeiro, donde ganó notoriedad, especialmente como crítico literario. Publicó sus dos primeros libros, A Filosofia no Brasil y Cantos do Fim do Século, su primer libro de poesía, en 1878.
Desde 1881 hasta 1910, Romero impartió clases de filosofía en el Colégio Pedro II en Río de Janeiro. Fue uno de los fundadores de la Academia Brasileira de Letras (ABL) en 1897, y sus debates e intercambios contribuyeron significativamente a la difusión de la Escola do Recife, una importante corriente filosófica de su época, en todo el país.
En 1882, publicó la Introducción a la Historia de la Literatura Brasileña, que actualmente cuenta con una edición de cinco volúmenes. Con su libro Últimos Harpejos de 1883, Romero cerró su carrera como poeta.
De 1900 a 1902, Romero sirvió como diputado federal por el Partido Republicano. También fue conocido por su interés en la figura de Antônio Conselheiro, al que consideraba un misionero vulgar que había reunido a un grupo de fanáticos depredadores.
Las polémicas fueron una característica constante en la vida de Romero, que se enfrascó en numerosos y acalorados debates con otros escritores, intelectuales y políticos de su tiempo. Sus opiniones sobre raza y eugenesia han generado controversia hasta el día de hoy. Sin embargo, no se puede negar su influencia y contribución al panorama intelectual y literario de Brasil.