¿Será que a veces necesitamos de un agente externo —como una enfermedad mortal— para hacer las cosas bien? Ojalá no fuera así, pero tengo que contentarme con esto al fin y al cabo es mejor tenerlo a prescindir de ello para siempre…
Me encantó: Un “loco” nos cuenta su vida, atravesada por el trauma con la madre y desventuras derivadas de los padecimientos de ambos. La construcción de la perspectiva es magnífica, además de la profundidad en los monólogos y las imágenes poéticas.
Tita Garcíacompartilhou uma impressãohá 2 meses
👍Vale a leitura
Me encantó la transformación de la relación del hijo y la madre. Bien contado