cristianismo ante la brujería
La iglesia desde los primeros momentos condenó cualquier tipo de hechicería, sortilegio o brujería. Así San Paciano (360-390), que fue obispo de Barcelona, escribió una obra, desgraciadamente perdida, que tituló Cervulus para erradicar ciertas prácticas mágicas que era corriente realizarlas con la llegada del nuevo año y que al parecer se seguían haciendo en el siglo XII, tal como atestigua el obispo de Worms Burchard.