Tan seguro como que el dinero mueve el mundo es que el dinero mueve a la coalición. La verdadera clave para contar con una coalición leal es el dinero. Si un líder quiere oprimir, reprimir, suprimir e incluso matar a sus enemigos, necesita gente que quiera hacerle el trabajo sucio. Semejante brutalidad puede ser cara. Por eso los líderes que triunfan pagan más que cualquier otro por esos propósitos y, no hace falta decirlo, ni un céntimo más de lo necesario.